 | |  | | |   | | ¿Carbón activo en filtros de arena sílice? | | | by JRial on
 | A priori, no.
¿Por qué?
 Distingamos entre la función de la arena y la función del carbón activo. La arena sílice filtra partículas sólidas, en un proceso que podríamos denominar: primario. El carbón activo es como una 'esponja molecular' que filtra partículas disueltas en el agua (básicamente materia orgánica) en un proceso secundario.
Lógicamente, el orden de estos procesos requiere que el agua a filtrar se encuentre primero con la arena y después con el carbón activo. Sin embargo, si colocamos un lecho filtrante de carbón activo en el filtro y lo cubrimos con una capa de arena veremos como, poco a poco y por el proceso de remoción de los lavados del filtro, la arena se irá al fondo y el carbón activo subirá a la superficie ya que su densidad es mucho menor. En este momento la utilidad del carbón activo quedará anulada ya que al acumular los sólidos del agua a filtrar, su capacidad de filtración molecular quedará rápidamente mermada.
Mientras le explicaba estas cuestiones a uno de mis clientes esta misma tarde, se me iba ocurriendo que puede no ser descabellado distribuir el material de la siguiente forma: un lecho de arena gruesa en la base del filtro al nivel de las crepinas, un lecho intermedio de carbón activo destinado a la filtración molecular y un lecho superior de arena de sílice destinado a la filtración de partículas sólidas. La diferencia estaría en que entre el lecho de carbón activo y el de arena sílice en la parte superior, colocaríamos un elemento textil suficientemente permeable para no entorpecer el tránsito del agua pero lo suficientemente firme para no permitir que el carbón activo subiera a la superficie cuando hiciéramos un lavado.
Y ahí va la pregunta: ¿Conoces alguna instalación con este tipo de diseño? ¿Se te ocurre qué material podría cumplir ese cometido? ¿Te parece, simplemente, una idea viable?
Cualquier aportación será bien recibida.
Un saludo. | | | | |  | |  |   | |  | | |   | | Tiempo de creer en nosotros | | | by JRial on
 | Hoy he leído es to: "Alemania y Francia a punto de tirar la toalla, hartos de las trampas, aplazamientos y excusas de los díscolos-sociales periféricos del sur. Un sistema institucional en la picota, un día en la prensa y al otro también, desquebrajando el modelo constitucional de la transición. Un gobierno en funciones que alarga su salida por que sí, que sigue derrochando dinero público a manos llenas sin ton ni son y sin hacer nada de lo que conviene al futuro de España. Un montón de españoles asustados, sin empleo, con salarios a la baja, sin bancos, sin dinero, entre una selva de empresas zombi: aquí nadie genera cash por que no existe, ha desaparecido. Un conjunto de leyes arcaicas del franquismo, imponiendo tal cantidad de regulaciones que es imposible hacer nada, sólo vegetar. Un sin fin de derechos adquiridos basados en el gratis total, es el estado del bienestar que no podemos pagar. Un nuevo gobierno que aún le quedan tres semanas para serlo, abrumado por su responsabilidad histórica, que se sabe prácticamente la última tabla de salvación para España". @jmramoslopez Y he contestado esto: Yo no soy tan pesimista, ni crítico. Es cierto que el gobierno actual lo ha echo todo mal respecto a la crisis, pero creo que son conscientes de que una política de izquierdas no le conviene, hoy por hoy, al país. Creo que están facilitando la transición al cambio tanto como es constitucionalmente posible y dispondremos de un nuevo enfoque en breve plazo. Las comunidades autónomas, por su parte, se están adelantando al modelo que el PP pretende imponer y todo me hace pensar que con la entrada del año nuevo España estará mandando un claro mensaje de austeridad a los mercados y a sus socios en Europa. La prima de riesgo ya se ha movido, antes de que Rajoy tome posesión, al ámbito de la confianza. Una política económica rigurosa y austera deben afianzar a España en el grupo de cabeza de la Unión y en cuanto la confianza cunda entre los inversores extrangeros volverá a fluir el crédito y el consumo interno con un lento pero seguro regreso al crecimiento. Todo esto, eso si, debe ir de la mano del sacrificio y la comprensión de todos, ricos y pobres, empresarios y trabajadores, y del rigor, la transparencia y la honradez por parte del gobierno. Espero del PP, al que nunca he votado, que nos ofrezca el rigor que nos ha prometido y espero de mis compatriotas que sepan aceptar los sacrificios que se nos van a exigir en el corto plazo. Si unos y otros estamos a la altura de las circunstancias, España, en 2012, estará creciendo. El fondo de esta crisis, hay quien lo pregunta, estará, para mí, en el primer semestre de 2012. El momento de tomar y aceptar las difíciles medidas que nos tienen que asegurar la confianza de mercados e inversores, el momento de alcanzar el precio mínimo para la vivienda y el nivel mínimo en sueldos, el momento de poner en marcha de nuevo el flujo de crédito, a paso lento al principio, a mayor velocidad después. Confío en los españoles y en nuestra capacidad y sugiero que, el que no confíe, en lugar de quedarse aquí de brazos cruzados quejándose de que antes todo era mejor, se vaya a buscarse la vida a otro sitio y nos deje tranquilos a los que creemos que desde una situación económica menor, pero con esfuerzo común, innovación, trabajo y sacrificio podemos remontar esta situación y salir de ella fortalecidos. Un saludo a todos. @Tri_Bar | | | | |  | |  |   | |  | | | | by JRial on
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Demasiada expectación y demasiado dinero público malgastado en un inútil debate que sólo fue un mero intento de mostrar un carácter democrático que, como siempre, se vio decepcionado.
Por lo menos del lado del que gobernará. El futuro perdedor sí fue sincero. La sinceridad en sus manos era un arma, una de las pocas que le quedaban para reducir la ignominiosa desventaja con la que acudía al evento. En manos del futuro presidente del gobierno, en cambio, esa misma sinceridad hubiera supuesto una cuantiosa pérdida de votos. Porque, no nos engañemos, el PP obtendrá la mayoría absoluta, o casi, aupado por una masa descontenta con el PSOE que no tiene ni idea de la que se le avecina.
Algún iluso todavía cree que el PP tiene las herramientas para sacar a España de la crisis con menos recortes y de menor importancia que los que el PSOE había planteado. Pues lo siento, pero no. Los recortes serán los mismos o superiores y la reforma laboral creará empleo a base de dos empleos nuevos de bajo coste y retribución a cambio de la destrucción de un empleo de calidad. Los números del paro, esos que a los políticos les interesan tanto, mejorarán. Los números de las personas y las familias, esos que a los políticos les importan un ardite, empeorarán.
Eso sí. También mejorarán los números de las empresas y con ello, los de los bancos. Tras dos o tres años entre malos y peores, Mariano Rajoy tiene una fundada esperanza de acabar su legislatura en positivo con unos índices de crecimiento que podrían asegurarle un segundo mandato.
Todas estas cosas son las que Mariano Rajoy llevaba en el maletín que dejó en el maletero del cochazo que lo llevó al Palacio de Congresos. A cambio, se trajo otro, más grande, en el que cabían tanto sus buenas intenciones como los desastres de la era socialista.
Con unos entrantes a base de 5 millones de parados, el menú ya quedó prácticamente ventilado. Una vez explicado que la burbuja inmobiliaria era una herencia del PSOE, algo que, supongo, deberemos creernos sin que un mísero analista financiero nos lo aclare, la proverbial retórica del candidato se encargó del resto. Rubalcaba estaba tocado y hundido y lo único que le quedaba era mostrar su rabia al comprobar que su rival ni tenía fisuras ni la más mínima intención de auto infligírselas explicando a la plebe lo que no tenían porqué saber.
Llega, por tanto, la alternancia. Una alternancia que no nos traerá, que lástima, la desaparición de las Diputaciones Provinciales con su consabida duplicación de competencias y de salarios porque el que iba a acabar con ellas, Rubalcaba, no va a gobernar. | | | | |  | |  |   | |  | | |   | | El granate. Una joya para la industria. | | | by JRial on
 | La belleza del granate es indudable aún en sus partículas más pequeñas.
Estos pequeños cristales no alcanzan una medida superior a las 400 micras (0.4 mm) sin embargo es fácil adivinar la belleza que pueden llegar a adquirir en medidas mucho más grandes y tras una precisa labor de corte y pulido.
Acostumbramos a pensar que estos materiales sólo tienen un valor estético y nos olvidamos de que sus propiedades físicas convierten a algunos de estos minerales en buenos elementos para la industria.
El granate, concretamente, presume de una dureza excepcional y de una alta densidad lo que lo ha hecho especialmente útil en aplicaciones como abrasivo y como elemento complementario en muchos sistemas de filtración de agua.
Os adjunto el link a Wikipedia por si queréis profundizar en el conocimiento de este extraordinario mineral. | | | | |  | |  |   | |  | | |   | | ¿Vidrio Filtrante o Zeolita? | | | by JRial on
 | | Esta es una pregunta recurrente a la que voy a intentar dar respuesta de una forma resumida y sencilla. Cualquier estudio técnico, hay muchos, nos indica que ambos métodos de filtración obtienen resultados de calidad extraordinarios. Con ambos productos podemos conseguir eliminar del agua partículas sólidas menores de 10 micras a velocidades de filtración relativamente bajas del orden de 30 m3hm2. Estas cifras son muy superiores al nivel de filtración de la arena de sílice con la que prácticamente nunca eliminaremos partículas de menos de 40 micras. Si la arena de sílice ya nos proporciona, normalmente, un agua cristalina, es fácil entender que con estos productos alcanzaremos un grado de transparencia casi perfecto. Sin embargo, la razón de utilizar estos productos no es esta. Las principales ventajas de estos materiales son: · Zeolita: Puede eliminar, por adsorción, iones de amonio del agua de nuestra piscina. · Vidrio: Ahorra una cantidad inmensa de agua y productos químicos y dura para siempre.
Para entender la idoneidad de estos productos hay que explicar cómo funcionan y cuáles son las diferencias entre ellos, que son muchas y fundamentales. La zeolita filtra partículas de pequeño tamaño por retención entre sus granos y, gracias a su extraordinaria porosidad, filtra también partículas microscópicas. Esta porosidad, es la que aumenta en grado superlativo la superficie filtrante y permite el intercambio iónico y la eliminación de iones amonio. El que quiera saber más sobre este intercambio iónico y la forma de regenerar la zeolita cuando ya está saturada puede consultar nuestra página web http://www.tribar.es/zeolita-natural-aqua.html El problema es que esos poros se van saturando y el poder de microfiltración disminuye, motivo por el cual, pasado el tiempo, hay que sustituirla.
El vidrio filtrante no tiene poro. Realiza la filtración sólo a través de sus granos que, a diferencia de la zeolita, tienen una clasificación granulométrica muy precisa. Esta clasificación está diseñada para crear infinidad de microcanales que atrapan las partículas en suspensión de una forma desconocida hasta ahora. Como no hay poro, no hay colonización bacteriana y por tanto el consumo de productos químicos se reduce al mínimo y como la materia indeseable no se adhiere a los granos, la limpieza del filtro se demora durante semanas ahorrando increíbles cantidades de agua. Sin poro y con un desgaste mecánico despreciable, la duración del producto en condiciones de trabajo es ilimitada. Toda la información del nuestro vidrio filtrante BIOMA Active Filter Glass en http://www.tribar.es/bioma-active-filter-glass.html Para definir qué elemento es mejor como material filtrante debemos distinguir entre varios ámbitos de filtración que tienen necesidades distintas: Piscina privada. En este tipo de instalaciones en las que la presencia de amonio en el agua es reducida, normalmente son exteriores y lo que priva es una alta calidad de filtración (transparencia), la facilidad de uso y la economía de mantenimiento, la opción más recomendable, sin lugar a dudas, es el vidrio filtrante. Su calidad de filtrado es impresionante y ahorrar un 50% (de media) en el consumo de productos químicos, hasta el 80% del agua de retrolavados y no tener que sustituir el producto hasta que se nos rompa el filtro, son razones suficientes para descartar cualquier otra opción. Además, requiere menor potencia de trabajo que otros productos por lo que la bomba trabaja menos y mejor lo que nos ahorra energía y alarga la vida de las partes mecánicas de la instalación. Hay que señalar que la zeolita es incompatible con los floculantes que aparecen en casi todos los productos multicomponentes y acaba dando problemas a la mayoría de usuarios de piscina privada. Piscina pública. En estas instalaciones la presencia de amonio en el agua es mucho más elevada. La zeolita, por tanto, se hace prácticamente necesaria. Para este tipo de instalaciones, nuestra recomendación es que el agua que se ha de filtrar pase primero por un filtro de vidrio filtrante (que retendrá el 95 de partículas sólidas) y después por un filtro de zeolita que eliminará el amonio del agua reduciendo drásticamente el nivel de cloraminas mejorando sustancialmente la calidad del agua (y por tanto, del baño) y, muy importante, del aire respirable de la instalación. Filtración industrial. Aquí, cada caso es particular. Como norma, allí donde se dispone de amonio residual, la zeolita se hará imprescindible pero siempre será conveniente realizar filtraciones primarias con vidrio filtrante para alargar la vida de la zeolita. Actualmente existen desarrollos de vidrios filtrantes para todo tipo de instalaciones industriales como depuración de aguas residuales, desaladoras, reservorios animales e incluso calidad farmacéutica. | | | | |  | |  |   | |  | | | | by JRial on
 | | ¿Qué tendrá esta palabra que convierte todo lo que toca en un elemento de segunda categoría? ¿Y cómo puede ser que se mantenga su nefasta influencia sea cual sea la escala en la que la midamos?
La periferia que mejor conocemos es la de la ciudad. No en vano tenemos que cruzarla cada vez que hacemos una escapada al mar o a la montaña. En ella viven, aproximadamente, mil millones de personas. Todos ellos ciudadanos de segunda categoría. El centro de la ciudad concentra la actividad comercial, social, cultural y económica mientras que en la periferia concurren a partes iguales la industria, el ruido, la contaminación, la fealdad y la pobreza. ¿Quieres chabolas?, acércate a la periferia. ¿Quieres aguas contaminadas y basura en la calle?, ¿quieres delincuencia y droga?, ¿quieres prostitución?..., acércate a la periferia. El modelo de distribución social y la organización de la ciudad moderna ha ido apartando del centro rico y próspero todo aquello que pudiera herir su sensibilidad y lo ha ido concentrando en la periferia para no tener que soportarlo.
Sin embargo, no existe sólo la periferia urbana. En cualquier país, España no es una excepción, existe otra periferia de mayor tamaño que vendría a ocupar todo aquello que no está concentrado en las capitales económicas de la nación. Podríamos llamarla periferia provincial y produce ciudadanos de una tercera categoría que viven en la periferia de ciudades enclavadas en provincias periféricas.
También disponemos de una periferia nacional. Este es un concepto más nuevo; de este joven siglo y el anterior. Porque ahora, la economía es global. Las naciones se unen en macro organismos financieros y comerciales para poder enfrentarse y competir con otras organizaciones parecidas pero que se identifican mediante otras siglas, hablan otras lenguas, profesan otras religiones y compran y venden en otras monedas. También en estos organismos plurinacionales existen uno o varios centros con verdadero poder político y financiero alrededor de los cuales se localiza esta otra clase de periferia que produce un nuevo tipo de ciudadano, de cuarta categoría, que vive en la periferia de una ciudad periférica de un país periférico. Estos ciudadanos todavía pueden considerarse afortunados de no vivir en un continente periférico, que también los hay y en los que la gente se muere de hambre y enfermedad ante la indiferencia de los continentes ricos y no periféricos.
¿Será casualidad que nuestro sistema solar se encuentre en la periferia de la Vía Láctea? | | | | |  | |  |   | |  | | | | by JRial on
 | La final de la cuarta Champions conseguida por el Futbol Club Barcelona el domingo pasado en Wembley ya es historia. Creedme, dentro de dos o tres semanas ya no seré capaz de recordar el resultado o el orden en que se metieron los goles o ni siquiera quien los hizo. Sin embargo la grandeza sí se recuerda. Prevalece.
Gestos como el del entrenador del Manchester United reconociendo de forma pública que había sido la mayor paliza de su vida se recuerdan por siempre porque el elogio de un rival no tiene precio en un mundo en el que si no tienes la copa parece que debes tener, cuanto menos, una excusa.
Otro gesto, el de Xavi cediendo al brazalete para recompensar el sacrificio y el esfuerzo de su amigo y compañero Carles Puyol. Sólo fueron cinco minutos pero Carles participó de la final en primera persona y lo hizo como capitán porque, si le falta en este momento la fuerza de antaño, le sobra el respeto de una plantilla que lo considera poco menos que como un padre.
El aplauso sincero de los barcelonistas en el pasillo al Manchester United parecerá también un gesto, una formalidad, pero en las caras de los jugadores blaugranas podía leerse el agradecimiento hacia un rival que luchó con las artes del futbol hasta el límite de su capacidad sin desfallecer y sin recurrir a una violencia de la que otros han hecho su seña de identidad como único medio de ocultar sus carencias deportivas.
También fue un gesto dejar que fuera finalmente Abidal el que recogiera la Copa de manos de Platini para levantarla ante toda su afición. Tal vez algo más que un gesto ya que me consta que este pequeño acto de generosidad puso lágrimas en los ojos de cientos de miles de aficionados y elevó, si no lo estaba ya, a Carles Puyol a la categoría de mito. Un Carles Puyol que seguía animando a su amigo Miki Roqué pese a que todos sus compañeros vestían ya el uniforme de campeones.
Pequeños gestos. Gestos de los que el deporte nos depara cada año una buena cantidad porque todavía hay quien entiende el deporte como un ejemplo para la juventud, como la expresión de la lucha en camaradería, de la grandeza de la superación personal por mucho que no se haya logrado ganar.
Gracias Barça. Por tu futbol maravilloso y por tus triunfos que son nuestro orgullo y nuestra alegría pero, sobre todo, por tus gestos.
Esos sí que no los podremos olvidar jamás. | | | | |  | |  |   | |  | | | | by JRial on
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A través de un grupo en Linkedin he encontrado un resumen de 7 puntos sobre las reclamaciones de la plataforma 15-M.
Me adhiero al manifiesto y me declaro de acuerdo en todos y cada uno de estos puntos.
- Control Político: Eliminación de los privilegios de la clase política con un control estricto del absentismo de cargos electos, eliminación de la inmunidad asociada al cargo, supresión de los privilegios respecto a impuestos, años de cotización y monto de las pensiones.
- Bancos: Prohibición de cualquier rescate o inyección de capital a entidades bancarias, devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado y la prohibición de bancos españoles en paraísos fiscales.
- Servicios: Servicios públicos de calidad, con la supresión de gastos inútiles en la Administración y el establecimiento de un control de gastos, la contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera y de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, reducción del coste de matrícula en la educación universitaria, financiación pública del la investigación, y un transporte público barato, de calidad y ecológicamente sostenible. Reducción del gasto militar.
- Participación: Mayor participación en aspectos como el control de Internet (con la abolición de la ley Sinde), protección de la libertad de información, referéndums obligatorios y de gran calado por cuestiones que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos y para medidas dictadas desde la Unión Europea.
- Paro: Fomentar las reducciones de jornada, la conciliación laboral, la jubilación a los 65 años, bonificaciones para empresas con menos de un 10% de contratos temporales y el establecimiento del subsidio de 426 euros para parados de larga duración.
- Impuestos: Aumento del tipo impositivo a las grandes fortunas y entidades bancarias, eliminación de las SICAV, recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio, el control de la fuga de capitales a paraísos fiscales y la promoción a nivel internacional de la adopción de una tasa a las transacciones internacionales (tasa Tobin)
- Vivienda: Expropiación por el Estado y alquiler de las viviendas construidas y no vendidas, ayudas al alquiler para jóvenes y personas con escasos recursos y la cancelación de la hipoteca con la entrega de la casa al banco.
¿Y tú? ¿También estás indignado? | | | | |  | |  |    | |  | | |   | | Manual para resolver un conflicto. | | | by JRial on
 | | Cuántas veces nos pasa que, pese a nuestra voluntad de servir a los clientes a su plena satisfacción, de repente surge un conflicto en el que, a buen seguro, se manifiestan algunas de estas cuestiones: nosotros lo hemos hecho todo bien, el cliente es un intransigente y un puntilloso, con esa persona no se puede hablar, que busquen por ahí a ver si encuentran otra empresa como la nuestra que les atienda la mitad de bien que nos  otros. Desde luego tenemos todo el derecho del mundo al pataleo. En la fase uno, nada como una buena diatriba en la oficina rodeado de los tuyos para descargar la frustración de haber cosechado un rotundo fracaso tras haber puesto toda la buena intención por tu parte. Pongo al cliente a parir durante un buen rato y, como juego en casa, todo el mundo me apoya y me da la razón. Eso me calma un montón y me predispone para aceptar con paciencia la fase dos. En esta segunda fase hay que darse un respiro. Nos conviene y le conviene a nuestro cliente enfadado. Necesitamos un cambio de perspectiva y eso es imposible con la tensión a 17. El tiempo de espera ha de ser suficientemente largo para que se calmen los ánimos y lo suficientemente corto como para que el cliente perciba nuestro interés en resolver el tema. 24 horas de descanso acostumbran a ser más que suficientes siempre que el tema no sea urgente porque en ese caso lo único que funciona es una respuesta inmediata. La fase tres es la más difícil, que no la más costosa. Consiste en volver sobre el problema con una perspectiva totalmente nueva, a saber, nos hemos de poner en la piel del cliente. Tenemos que llegar a entender la razón de su disgusto cómo si fuera propio y reconocer, no lo que ha fallado en nuestro sistema si es que estamos seguros de que lo hemos hecho bien, si no lo que ha dado como resultado esta desagradable situación. Lo que a nosotros nos parece perfecto no tiene porqué serlo. Lo que a nosotros nos funciona muy bien, no tiene porqué funcionarle a los demás. Los demás no tienen porqué dar por supuesto lo que nosotros damos por supuesto. También deberíamos ser capaces de entender que a nuestro cliente tal vez le dolía la barriga cuando nuestros sacos se abrieron desparramando el producto en medio de su tienda. El reposo de la fase dos y el razonamiento positivo en la fase tres nos tienen que colocar en la posición de entender cómo el cliente desea ser tratado y nosotros debemos ser lo suficientemente flexibles para actuar de diferente forma según sea cada caso particular. Visto en positivo, lo lógico es entender que para el cliente, el hecho de que lo que haya fallado, por ejemplo, sea la empresa de transporte ajena a nosotros, no nos exime de la responsabilidad de la entrega puntual. Ponerse en la piel del otro es tan complicado que, a menudo, lo mejor es retomar la conversación con tus compañeros para conseguir un enfoque diferente al tuyo que sigue un poco viciado por el cabreo. La fase cuatro, la definitiva, es aquella en la que fidelizamos a nuestro cliente para un largo tiempo. Es esa fase en la que reconocemos que, a pesar de nuestra buena voluntad, las cosas no han salido como esperábamos. Sin embargo, tras detectar la debilidad del sistema, ya disponemos de una solución que sirva para que en el futuro el problema no pueda volver a producirse. Es esa fase en la que ofrecemos a nuestro cliente una compensación a modo de desagravio junto al compromiso de no volver a fallarle en el futuro. Esa fase es “presencial”. Woddy Allen dice que el 80% del éxito consiste en estar allí. Yo lo creo a pies juntillas. Salvo que el cliente viva en Siberia, hay que decirle las cosas a la cara. Hay que aguantar su enfado, que ya ha remitido bastante gracias a la fase dos y hay que apretarle bien la mano a la hora de despedirse. Los que acostumbren a entregar su mano como un pene fláccido, mejor que hagan esta gestión por teléfono. El resultado es un cliente que la próxima vez que necesite tu producto te llamará, te hará el pedido y, en muchos casos, te recordará el fallo de la vez anterior para que no vuelvas a pifiarla. Tras asegurarle amablemente que no tiene de qué preocuparse, anotas el pedido y te despides con toda la amabilidad del mundo, cuelgas y, ya a solas tú y tu cabreo, lanzas la perforadora de documentos por la ventana. Esta vez el enfado te dura menos porque sabes que has hecho lo que debías y has alcanzado el objetivo que te habías propuesto: no perder un cliente. Dios santo, con lo que cuestan de conseguir. | | | | |  | |  |  |